Cristina Silvente
Blog Psicoterapia Perinatal
La lactancia materna y el comportamiento maternal existen desde que el ser humano está en la Tierra. No tenemos que justificar sus beneficios y ventajas como si fueran el lujo que debemos alcanzar, pero sí que debido a la moda de hace unas décadas de sucedáneos de la leche materna, ha ido creciendo últimamente el número de investigaciones al respecto. Por otro lado, el profundizar en las raíces de los trastornos mentales y la salud nos ha llevado a mayor conocimiento de las funciones fisiológicas relacionadas con el maternaje.
Partimos de la base que una mujer se siente madre desde el momento de saberse embarazada. Esto ha podido encontrar su reflejo en la biología: según unos estudios llevados a cabo con ratas por investigadores en Singapur, China y Japón, las células del bebé durante el embarazo emigran al cerebro de la madre, sin saber aún cómo, atraviesan la barrera hematoencefálica y se agrupan en aquellas zonas cerebrales con daño. Parece ser que estas células fetales son precursoras de otras células (neuronas, astrocitos, oligodendrocitos, macrófagos) y pueden permanecer en el cuerpo de la madre hasta 27 años después del nacimiento (Xiao-Wei Tan et al, 2005). En nuestro país, el equipo de Natalia López Moratalla ha llegado a los mismos descubrimientos. Por lo tanto, podemos afirmar que el bebé siempre estará presente en la madre, cambiando la neurobiología cerebral y que el vínculo madre-bebé está ya programado.
Por otro lado, se ha comprobado que la conducta materna se transmite a lo largo de 3 generaciones. Cuanto más cuide una madre a su criatura, mejor cuidará ella de sus nietos.
A lo largo del embarazo, el cerebro de la mujer está inundado de neurohormonas manufacturadas por el bebé en formación y por la placenta. El tamaño del cerebro de la mujer embarazada cambia. No es que pierda células, se encoge por efecto de los cambios metabólicos, para reestructurar los circuitos del cerebro: para convertir carreteras en autopistas, en aquellas áreas que desarrollarán el cerebro maternal. Sigue leyendo →
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