Taller iniciciación a los Portabebés

El próximo miércoles 3 de febrero a partir de las 17h estaré junto a  un grupo de madres en Melenara.

Mostraré los diferentes portabebés y cómo se usan.

Si tienes interés en probarlos pásate por allí (en la avenida de Melenara , justo delante del Restaurante Escuela).

El hospital 12 de Octubre de Madrid permite al padre estar presente en la cesárea

Noticia publicada en www.20Minutos.es

  • Es una experiencia pionera en la que el padre está al pie del quirófano.
  • El hospital defiende la “mínima intervención” en el parto.
  • Mª del Carmen nació el 20 de enero arropada por su mamá y su papá.
  • BLOGBienvenidos a la vida (las fotos pueden herir su sensibilidad).

Vídeo: Nacer en compañía de papá


    S. GOZALO / VÍDEO: ALAN MARTÍNEZ. 25.01.2010

    Su carné de identidad dirá de ella que se llama M.ª del Carmen Díaz Díaz, que nació en Madrid el 20 de enero de 2010 y que es hija de Trinidad y Jaime. Lo que no revelará su ‘ficha’ es que vino al mundo por cesárea en el hospital 12 de Octubre de Madrid bajo la atenta mirada de su padre y de un equipo de 20 minutos, que salió de quirófano “con los ojos vidriosos” de la emoción.

    Una niña grande (pesó más de 4 kilos) y una cesárea anterior hacían imposible el parto natural. Para Jaime es su primera vez a pie de quirófano (el hospital es el único centro público madrileño que permite a los padres estar en una cesárea): “No parezco nervioso, pero la procesión va por dentro. Me han propuesto estar porque dicen que es muy bueno para la madre“.

    Todo “muy rápido”

    Una vez dentro todo ocurre “muy rápido”, como resume Trini (que ese mismo día cumplía 36 años): “Es el mejor regalo de cumpleaños”. Y también lo fue la anestesia epidural que le evitó el dolor del vientre abierto que vimos el resto. Luego, la cabeza “rubita” de M.ª del Carmen abriéndose paso entre los pliegues de grasa ayudada por la mano sabia del ginecólogo.

    Y de repente… primeros lloros. Nada de la cinematográfica palmadita en las nalgas que esperábamos los neófitos en partos. Ni del dramatismo asociado a esta cirugía. Y es que el equipo, siempre atento, practica la idea que ha hecho de este hospital un referente en maternidad: “Mínima intervención”. Así, los padres y sus invitados se convierten en los auténticos protagonistas de un momento tan emotivo y cálido.

    La cesárea, minuto a minuto

    Un quirófano impoluto acoge a una mamá “con contracciones”, aparentemente tranquila y muy consciente, que se emociona cuando le entregan a la pequeña recién salida de su vientre. “Con el otro fue también cesárea, pero no me lo dieron, se lo llevaron. Esto es muy diferente”, asegura al borde de las lágrimas mientras siente a Mª del Carmen contra su piel. Y Jaime, “alucinado”, es testigo privilegiado de cómo madre e hija se encuentran y se “huelen” por primera vez.

    Es conveniente conectar y abrazarse con el bebé que no va a sobrevivir

    Noticia publicada en www.ElPeriódico.com

    Implicarse emocionalmene con un hijo nacido tras poco más de seis meses de gestación, que parece ausente y mide dos palmos, resulta conflictivo para algunas madres. Cuando los médicos les advierten de que el niño ha nacido tan prematuramente que tiene pocas posibilidades de sobrevivir, esa vinculación aún cuesta más. Y mucho más si el bebé fallece. En todos esos casos, no obstante, es fundamental que la mujer se vincule con su hijo, ya no tanto por el niño, sino por ella. De esto se ocupa la psicóloga Margarita Ibáñez en el Hospital de Sant Joan de Déu. «Instintivamente, cuando un bebé tiene pocas posibilidades de sobrevivir, sus padres se desvinculan de él, y eso implica que después sientan culpa de pensar cosas como que lo mejor es que muera», explica.

    Si ese vínculo no se establece, advierte Ibáñez, existe el riesgo de que un segundo hijo reciba las consecuencias. La mujer puede vivir permanentemente angustiada por la salud del nuevo niño, o convertirlo en un hijo de reemplazo, algo que sin duda complicará el establecimiento de una relación genuina con el segundo descendiente.

    La psicóloga Ibáñez intenta que la madre de un bebé prematuro que fallece establezca una relación afectiva con él, que le haga fotos, que lo abrace antes de morir, y que lo entierre y se despida como haría con cualquier otro familiar muy querido. «Solo así podrá establecer una relación sana con otros hijos que pueda tener en el futuro», asegura. De lo hacerlo así, el conflicto reaparecerá, afirma.

    Saquemos algo positivo de una pesadilla

    Todos estamos consternados por cómo la desgracia se ha cebado con Haití. Entre la gran cantidad de noticias tristes que recibimos hubo una que ha sido calificada de “milagro”:

    “Bebé de 22 días rescatado con vida  tras 8 días bajo los escombros”


    La profesión médica no se explica cómo este bebé pudo sobrevivir tantos días:

    “De una pesadilla a un milagro

    No puedo dejar de comentar el hecho de que hayan pixelado el pecho de la madre… como si esa imagen fuera vergonzosa, cuando los mismos informativos sno dudan en emitir imágenes de cadáveres o asesinatos a cualquier hora, apelando al morbo, que es al parecer lo que sí está permitido en TV; o de sacarnos supermodelos enseñando los mismos  senos cuando un diseñador da su beneplácito para que así sea…

    Es decir, el pecho que alimenta a una madre no es contenido apto para todos los públicos, pero la violencia o la imagen erótica-sexual de una mujer al servicio del imperio comercial sí.

    Como detalle comentar que el Sr. al que entrevistan en el segundo vídeo vuelve a repetir el eterno mito de que los bebés comen cada 3 horas….¡ en fin!

    Pero me quedo con la parte positiva… por supuesto lo primero que este bebé está vivo. Pero en esta historia hay una lección para todas las mujeres del mal llamado “primer mundo”.

    • Esta madre tras 8 dias sin darle el pecho a su bebé seguía teniendo leche
    • La leche de los primeros días y semanas de vida del bebé cumple un papel fundamental en su desarrollo, tanto que consiguió nutrir a esta niña para mantenerla viva  a pesar de la deshidratación normal tras tantos días sin alimento,  mucho más de lo que cabría esperar, incluso entre quienes fomentamos la LM.
    • Todos concuerdan que el hecho de que esté bebé hubiera sido amamantado contribuyó a mantenerlo con vida.

    Digo esto porque es curioso como en la mayoría de las Maternidades y servicios de pediatría los profesionales se apuran a dar un biberón de leche artificial o suero glucosado a los bebés nada más nacer. En algunos casos inlcuso sin preguntar a la madre, como en el caso de las separaciones al nacer, bien por cesárea de la madre o por ingreso del bebé y en otros con el conocimiento de la madre pero presionándola con comentarios como:

    • -Tu leche no es suficiente
    • -El bebé se va a deshidratar
    • -Por un biberón no pasa nada
    • -Necesitas descansar
    • -El bebé llora por hambre
    • -Si le pasa algo es tu responsabilidad…

    Y un largo etcétera..

    Hoy sabemos que los bebés nacen con reservas, que no necesitan grandes cantidades de leche cada 3 horas, sino acceso continuo al pecho para ir tomando gota a gota el calostro… De hecho la cantidad que pueden tomar en cada toma varía entre 2ml y 20ml, de ahí que mamen tan a menudo.

    Si el bebé necesitara al nacer 30 o 60ml de leche rica en grasa…  el pecho produciría inmediatamente tras el parto esa leche en gran cantidad… pero no funciona así… porque no es lo que el bebé necesita…

    La mayoría de los bebés no “lloran por hambre”, al menos no por hambre de leche…lloran por “hambre de mamá”. Dejemos al recien nacido pegado al pecho de la madre 24 horas… él se encargará de tomar cuanto y cuando necesite..

    Confiemos en nuestros cuerpos y en que son capaces de alimentar a nuestros bebés… como esta madre de Haití…

    Cuando oigo hablar de que “el estrés corta la leche”... pienso en cuánto daño nos ha hecho la industria famaceútica… Pensemos… ¿no es estrés el de esta madre que vivió 8 días con sus noches pensando que su bebé estaba muerto, sepultado bajo los escombros, sin saber si volvería a verlo? Viendo como además todo a su alredeodr está derruído… quizás sin alimento ni agua potable para ella misma.

    Eso es estrés del de verdad… no el que tenemos las puérperas de nuestra sociedad. Nosotras tenemos la supervivencia garantizada, la mayoría con un hogar confortable, una cama acogedora, un frigorífico lleno de comida, y un entorno más o menos protector.

    Entonces ¿qué es lo que nos causa estrés? Nuestra propia desconfianza en nuestra capacidad de ser madres y en que nos bastamos para alimentar a nuestras crías…

    Desconfianza alimentada muchas veces por el entorno (familiar, social y médico) que se empeñan en asegurarnos que “no todas pueden dar el pecho”. 

    Cansancio causado por no dedicarnos enteramente al bebé olvidando todo lo demás (labores domésticas, visitas…) y por no dormir junto al bebé para facilitar amamantar y descansar.

    Estrés causado por tener que enfrentarnos a un bebé que nos reclama las 24 horas del día… algo para lo que la mayoría no nos hemos preparado.. En plena sociedad del consumo y la complacencia, de repente hay un ser totalmente dependiente y que necesita que antepongamos sus necesidades a las nuestras… y algo se nos rompe por dentro. No queremos ser “esclavas” de un bebé, queremos dormir, queremos poder ducharnos sin oír al bebé llorar, queremos que pueda dormirse solo sin nosotras…queremos en definitiva seguir con nuestra vida… pero nuestra vida ha cambiado… ya no somos sólo mujeres… somos madres.

    Quizás si todos viajáramos un tiempo a algún lugar sin biberones al alcance de la mano, donde las mujeres dan gracias a Dios porque a pesar de la escasez que les rodea su pecho sigue alimentando a sus  hijos (todas las mujeres ricas o pobres pueden alimentar igual de bien a sus hijos con el pecho), quizás entonces nuestra confianza aumentaría… y así cuando oyéramos a nuestro bebé llorar sencillamente le ofreceríamos nuestro pecho de nuevo… a las 2 horas o a los 10 minutos.

    Saquemos algo positivo… este bebé milagro nos recuerda que nuestra capacidad de amamantar es realmente asombrosa. Que nuestra leche “no se va” por un disgusto, que el bebé puede vivir sólo con nuestra leche.

    The Food of Love

    No os perdáis esta web sobre lactancia materna…

    www.thefoodoflove.org

    Podréis ver entre otras cosas de forma gráfica y con humor:

    Enhorabuena a Kate Evans por esta página

    Entrevista a Jesusa Ricoy por Kebuskas

    Con el permiso de Jesusa , amiga doula, os copio la entrevista que le hizo Merche  del blog Kebuskas, que os invito a visitar.

    Jesusa Ricoy-Olariaga, desde Londres para Kebuskas
    Es educadora de preparación al parto, doula y voluntaria para la linea Birth Crisis de Sheila Kitzinger, además de madre.
    www.rompiendoaguas2.blogspot.com

    La intelectualización del parto

    En mis entrevistas con embarazadas y en mis clases de preparación al parto me fascina observar una y otra vez (salvo en muy contadas ocasiones) cómo las mujeres en su huida por evitar el dolor de parto eligen formas de analgesia y anestesia asumiendo y aceptando todo tipo de efectos secundarios, intervenciones y riesgos.

    Sigo sin entender por qué confiamos más en las drogas sintéticas que en las que nuestro cerebro produce.

    Qué nos hace preferir una manipulación externa del feto para darle la vuelta en una presentación podálica, con sus riesgos y pocas probabilidades de éxito, antes que un remedio chino como la Moxibustion, que es menos arriesgado y más efectivo.

    Por qué una mujer acepta un supositorio vaginal que contiene esperma de cerdo, prostaglandina, antes que quedarse en casa haciendo el amor con su marido, cuyo esperma también contiene prostaglandina.

    Por qué una inyección de oxitocina artificial habría de ser más efectiva que dar el pecho a un recién nacido con todo el amor y la oxitocina que nuestro cerebro produce al sentir y oler a nuestros hijos por primera vez.

    ¿En qué momento perdimos la confianza? Me pregunto una y otra vez mientras miro un anuncio que cubre repetidas veces las paredes de un autobús londinense. El anuncio forma parte de una campaña para promocionar una página web de la sSeguridad Social británica(*) para madres primerizas. En él una madre con cara de preocupación y un bebé en brazos, se pregunta: “¿Lo estoy haciendo bien?”
    De pronto cuidar de nuestros hijos es algo ajeno que necesita de la supervisión de los profesionales.

    Si les parece que exagero hay una pregunta que empieza a aparecer en mis clases: ¿Podemos pedir que nos laven al bebé antes de dárnoslo?

    Les explico que sabemos gracias a diferentes estudios de la importancia del contacto inmediato con la madre, que cada vez más profesionales respetan ese primer momento de contacto, que ayuda a establecer un vínculo con el bebé, a estimular la producción de oxitocina y por tanto ayuda a establecer la lactancia y prevenir problemas. Aún así me preguntan si pueden pedir que se lo limpien antes. Y yo me pregunto cómo van a cambiar pañales o recoger vómitos… y mi corazón urge a mi mente a confiar en que una vez tengan a su bebé en sus brazos la “limpieza” les importe un comino.

    Pero lo que para mí encierra esta pregunta o ansiedad, es la absoluta desconexión de los instintos, la intelectualización del parto.

    Suprimimos los instintos y al hacerlo vamos creando un proceso intelectual de elección semejante a tantos otros, como el que elige un móvil por internet, y añade la cantidad de minutos, textos y otros extras. Yo me enfrento a la realidad de que hay varios “paquetes” de parto. Mientras intelectualizamos suprimimos nuestra habilidad de mamíferos, nuestra necesidad instintiva de amar y reproducirnos, nuestra característica más importante, el rasgo común de nuestro grupo animal, así como nuestra capacidad de producir el alimento de nuestras crias.

    ¿Es la madre que teme coger a su bebe cubierto de vérnix y de su propia sangre más proclive a dejarlo en una guardería a los tres meses? ¿O esta madre es ya el producto de una sociedad menos mamífera?

    Necesitamos entender el porqué del parto, necesitamos explicarlo y conectarlo a nuestra identidad, sólo así tendrá sentido el reducir las cesáreas, el reducir las intervenciones, el aceptar el amamantamiento como única opción. Nuestra defensa corre el riesgo de ser tan intelectual como el parto medicalizado del que huímos.

    Quizá somos las doulas, las comadronas, los educadores y obstetras los primeros que necesitamos reconectar con nuestros instintos y entender el parto como la parte más animal de nuestro comportamiento humano.

    * www.babylifecheck.co.uk/

    Un regalo muy especial: “Muñeca Mimita”

    Acabo de recibir un regalo especial de una persona no menos especial.

    La llamo “Muñeca Mimita” pues ése es mi  nick en el mundo de los foros de portabebés y lactancia.

    ¡¡¡GRACIAS SILVIA!!!

    Silvia es una mamá a la que conocí cuando buscaba un fular para su bebé recién nacido  y me encargó un Minsá… Cuánto ha pasado desde entonces… después se convirtió en una mamá canguro dispuesta y preparada a ayudar a otros padres a disfrutar el porteo.

    En una semana en la que he visto como para algunas personas prima su interés a costa del de los demás,  detalles como el de Silvia me alegran el día.

    Os pongo el “original”  y algunas más de la “copia” para que juzguéis vosotros mismos.

    Es genial porque me han sacado hasta los lunares de mi cara :-)

    Si os gusta la idea de inmortalizar vuestra imagen de mamá o papá canguro ponéos en contacto con su web: Más que un Trapo

    Una vez más ¡GRACIAS SILVIA !

    “Se aconseja no enviar donaciones de leche a Haití”

    Copiado del blog “Criando con Amor”

    Enlace al artículo original

    Como ya sucediera durante el tsunami de 2004, ahora, ante la catástrofe por el terremoto en Haití, se aconseja NO DONAR LECHE DE FORMULA.
    Haití es un país sumamente pobre, donde la mayoría de la población vive con menos de un dolar diario, y donde el acceso al agua potable es escaso. Todo esto se ha visto agravado con el terremoto del día de ayer.
    Donar leche en polvo implica el problema de que ésta sea preparada con agua que no sea potable, o que los biberones no se encuentren limpios y esterilizados para ser utilizados por el bebé. Esto puede acarrear otras enfermedades serias, como cólera, fiebre tifoidea, hepatitis A y B, entre otras (estas enfermedades pueden ser mortales en algunos casos, y no olvidemos que estamos hablando de niños pequeños).
    Las madres que estaban amamantando al momento de la catástrofe DEBEN CONTINUAR AMAMANTANDO, y en el caso de los niños huerfanos son las autoridades sanitarias las que deben estipular cual es la alimentación que corresponde a cada niño en cada caso.

    Para más información sobre lactancia en emergencias, les dejo estos vínculos:
    http://www.worldbreastfeedingweek.net/wbw2009/index.htm
    http://www.worldbreastfeedingweek.net/wbw2009/images/spanish_2009actionfolder.pdf
    http://www.ibfan.org/spanish/activities/emergencies/ife01-es.html
    http://www.goldconf.com/preview.html

    EN EMERGENCIAS, MAS QUE NUNCA, AMAMANTAR SALVA VIDAS.

    Comparto con ustedes un mail enviado por el pediatra español Carlos Gonzalez en la Red Lacmat sobre este tema, y reproducido con su autorización.

    Las donaciones de leche para el biberón en casos de catástrofe (guerra, terremoto, inundación…) son sumamente peligrosas. En realidad no son donaciones, sino muestras gratuitas: es el medio por el que las empresas lácteas compiten para hacerse con nuevos mercados. Si estás atenta a las noticias, muchas veces habrás oído cómo ha salido un avión cargado de leche… raramente oirás de un avión cargado de macarrones o lentejas. Porque las empresas que venden macarrones o lentejas, fuera de que alguna en concreto tenga un director especialmente generoso o solidario, no tienen un interés comercial en hacer una donación. Mientras el país en cuestión esté en ruinas, no pagarán por la comida; cuando superen la catástrofe, se comerán sus propias lentejas cultivadas en su país, o sus propios macarrones fabricados por empresas locales. En cambio, si en un país del tercer mundo consigues cargarte la lactancia, consigues que millones de madres abandonen la lactancia y millones de médicos y enfermeras aprendan las ventajas del biberón, que sin duda es buenísimo porque la asociación X nos lo regalaba para ayudarnos, luego tendrás un mercado cautivo que valdrá millones, porque esa leche no se fabrica en el país y la tendrán que importar, y acostumbrados a la marca Z probablemente seguirán comprando la marca Z. Hace años pidieron que los donativos fueran con una etiqueta blanca, “leche para bebés”, sin marca, y los fabricantes, claro, no quisieron. Además, muchas veces la empresa fabricante se ahorra el transporte: se limita a entregarle las muestras gratuitas a una ONG (por suerte las ONG serias ya no las aceptan, pero a veces encuentras a un primo), o a un gobierno, y estos pagan los portes. Y el mercado de la lactancia, no nos engañemos, está en el tercer mundo. En España sólo nacen menos de 500.000 niños al año; en Indonesia más de 5 millones, en la India más de 25 millones… Son muchos más clientes, aunque algunos se mueran por el camino, aunque sólo se compren una lata de leche por semana y la diluyan para que dure…

    Hace unos años, acababa de terminar la guerra de Sarajevo, conocí a un pediatra bosnio en un congreso. Había pasado hambre, estaba delgadísimo, y en las comidas recogía hasta la más minúscula miga de pan que cayera en el mantel y se la comía. Nos explicó como al principio de la guerra la mortalidad infantil aumentó espectacularmente, porque fueron inundados con muestras gratuitas. Claro, no todos los profesionales tienen buena formación sobre lactancia, igual que pasa aquí. Muchos empezaron a recomendar “ayuditas”, pensaban que las madres, “estresadas” por la guerra, no tendrían leche, o que al quitarle a una madre mal alimentada la pesada “carga” de tener que dar el pecho le hacías un favor. Sin agua potable ni gas para hervirla (lo mismo que ocurre ahora en Gaza), cuando las explosiones destruyen las alcantarillas y la mierda inunda las plantas bajas… la mortalidad fue enorme. Tuvieron que ser los pediatras más concienciados los que fueran a quejarse a UNICEF, que convocó una reunión de todas las ONG sobre el terreno, acordaron no distribuir más donaciones, realizaron cursos para el personal… en pocos meses, mientras la guerra continuaba, habían conseguido tasas de lactancia materna más altas y una mortalidad infantil más baja que antes de la guerra.
    Por supuesto algunos niños necesitan leche artificial en las guerras; pero para esos pocos ya se consigue leche sin necesidad de espectaculares cargamentos de muestras. Y esos niños, en esas condiciones, tienen un riesgo de muerte tan alto que ya no vale aquello de “la madre es libre para decidir, y si ha elegido la lactancia artificial…”.En esas condiciones hay que hacer todo lo posible para que la madre relacte, aunque lleve meses sin dar el pecho, o para encontrar una nodriza. Y tristemente eso no es muy difícil, porque los bebés son más frágiles que los adultos: en cualquier catástrofe hay más madres sin bebé que bebés sin madre.
    Saludos
    Carlos González

    La cesárea sólo debe realizarse si hay indicación médica

    Artículo publicado originalmente en El Mundo.es Salud

    NUEVA ADVERTENCIA DE LA OMS

    • Un estudio realizado en Asia pone de relieve los riesgos asociados con esta práctica
    • Más de una de cada cuatro mujeres tuvo un parto por cesárea
    • El 62% de los centros consultados incentivaban el uso de esta técnica

    CRISTINA DE MARTOS

    Una mujer filipina sostiene a su bebé tras dar a luz. (Foto: Jay Directo | AFP)

    MADRID.- Muchas personas consideran que las cesáreas sonseguras, exentas de riesgo. Sin embargo, no es así, tal y como refleja el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre esta práctica. Baste un dato: el riesgo de ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos es 10 veces mayor tras una cesárea selectiva planificada que después de un parto vaginal natural. Sigue leyendo

    ¿Podría ser cierto que algunas mujeres tengan partos orgásmicos?-El Mundo.es Salud

    DOCUMENTAL EN EEUU

    ¿Podría ser cierto que algunas mujeres tengan partos orgásmicos?

    • Un documental recoge experiencias de madres que han sentido placer en vez de dolor
    • La presión de la cabeza del bebé sobre la vagina, podría explicar el fenómeno
    Imagen del documental.
    VIV GROSKOP (The Guardian | EL MUNDO)

    LONDRES.- Amber Hartnell en ningún momento había pretendido tener un parto orgásmico. Simplemente, le sucedió. “Sencillamente, logré alcanzar ese estado de éxtasis en el que se suceden esos picos orgásmicos. Eran como oleadas arrolladoras que iban penetrando hasta lo más profundo de mí mientras yo reía y gritaba. No me sentía como si estuviera teniendo contracciones. Eran, más bien, como una especie de arrebatos. Y, de hecho, no experimenté dolor, sino sensaciones verdaderamente intensas”.

    Para la mayoría de las mujeres que han dado a luz -y, también, para la mayoría de los hombres que lo han presenciado- tales “sensaciones” no son otra cosa que un eufemismo de dolor: la mayoría de ellas no ha experimentado durante el parto nada que pudiera parecerse mínimamente a un orgasmo.

    Pero Amber Hartnell afirma que eso fue lo que le ocurrió a ella mientras daba a luz a su hijo Orus, un niño que tiene ya tres años y medio. El parto de Amber fue natural, en una bañera especial para parturientas que tenía en su casa y duró 12 horas. Tales “arrebatos orgásmicos” se le estuvieron produciendo durante dos tercios, aproximadamente, de dicho tiempo y hasta el final del proceso. Sigue leyendo