Parto y abuso sexual

Antes de ser madre y empezar a interesarme por todos estos temas que ahora trato en este blog  si hubiera leído este titular igual hubiera pensado que cómo era posible relacionar cosas tan diferentes… Si parir un hijo es por lo general la experiencia más gratificante para una mujer, ¿cómo es posible que ese momento se relacione de alguna manera con los abusos sexuales?

No vamos a hablar hoy de cómo el parto y la manera de tratarlo es vivida como una agresión sexual por muchas mujeres, sino de la relación ente los abusos sexuales sufridos en la infancia ( o en cualquier otro momento) y el parto en sí.

Quienes abogamos por el parto fisiológico decimos que éste es un aspecto más de la sexualidad de  la mujer, como tal, el trabajo de parto puede verse afectado por cómo ve o ha vivido la mujer su sexualidad.

Ahora sabemos que un factor indirecto que puede inhibir la secreción de oxitocina natural durante el trabajo de parto pueden ser  las

  • Creencias y actitudes: la vergüenza, enojo o ansiedad, inhibe la secreción de oxitocina.Recuerdos muchas veces inconscientes u olvidados, como por ejemplo del abuso sexual.(*1)

Y esto puede darse sea que la mujer fuera consciente de esos abusos o no. De el mismo modo que a veces la víctima olvida lo ocurrido relegando al subconsciente esas vivencias y comienza a recordar al empezar su propia  vida sexual,   otras se han encontrado de frente con esta dura realidad durante el parto. Sigue leyendo

Método Kassing

En los casos en los que la lactancia materna exclusiva no es posible o en los que se está intentando relactar siempre recomendamos evitar tetinas y suplementar al bebé usando vasito, cucharita, jeringuilla, cuenta gotas, relactador, etc… Pero en el caso de que no sea posible y hay que utilizar biberón podemos intentar hacerlo de tal modo que el bebé no pierda el reflejo de succión usando el llamado método kassing.

Os copio la excelente explicación de la web Alba Lactancia Materna sobre el tema:

Si no hay  más remedio que suplementar con biberón. Si no hay otro método y hay que dar la leche al bebé por esta opción siempre es mejor utilizar el Método Kassing.

Este método recrea las condiciones  más parecidas al pecho, en cuanto a esfuerzo, estimulación y enganche se refiere. Ayuda a preparar al bebé para  la   vuelta al pecho.

Nos hace falta:

  • Una tetina base estrecha.
  • Que la tetina sea larga  (18 mm- 2cm): para estimular punto “S”  se encuentra entre el paladar blando y el duro.
  • Que la tetina sea blanda, así es  más  parecida al pezón.
  • Que sea de las clásicas, es decir,  de las redondas por todos los lados. Evitar las anatómicas puesto que no crean  una succión más fisiológica.
  • El niño debe estar sentado, en un ángulo de  90º No recostarlo imitando las posturas al pecho.
  • Hay que dar el biberón lo más horizontal posible para evitar gravedad y crear así un flujo más lento de leche que el bebé pueda regular.
  • Estimular el  reflejo de  búsqueda tocando las mejillas, los  labios la nariz y meter tetina entera cuando esté la boca bien abierta.
  • Es el niño el que controla la  velocidad y cantidad que desea tomar.
  • Dejar que haga 5-6 succiones y sacar de la boca como  el tapón de una botella de cava.
  • Iniciar de nuevo el proceso estimulando el reflejo de búsqueda, repetir hasta que el niño  se duerma o no quiera más leche.