Archivos Mensuales: enero 2012
En apoyo al Dr. José María Paricio, Hospital de Denia
¿Recuerdas este video?
¿Alguna vez has necesitado consultar la web www.e-lactancia.org?
El Dr. José María Paricio es el responsable… ahora nos toca a nosotros hacer algo por él
Para que entendáis…
…por qué a veces pasan días sin publicar nada en el blog…
…por qué hay consultas que no llego a responder o respondo muy tarde…
…por qué si me llamáis por teléfono hay “cierto ruido de fondo”…
Dedicado a todas las WAHM (mujeres que trabajan desde casa)
“Las voces olvidadas” Nuevo libro sobre las pérdidas gestacionales tempranas
Un libro que hacía falta… para todas las familias que hemos pasado por ello, para las que desgraciadamente pasarán, para quienes acompañamos a otros en su dolor, para saber y comprender más y mejor…… en definitiva… para todos.
En palabras de una de las autoras, Cristina Silvente:
Aquí os presento nuestro libro. Ha sido un duro, pero increíble trabajo junto a mis compañeras M. Angels Claramunt, Mónica Alvarez y Laura G.Laura G. Carrascosa. Hemos intentado cubrir un hueco que echábamos de menos sobre las pérdidas gestacionales tempranas, y hablar de manejo expectante, duelo, rituales, puerperio, un nuevo embarazo y parto, hablar de la pareja, la familia, del tiempo para decidir en caso de malformación o problemas con el bebé y algunos aspectos más alrededor de estas pérdidas. Para darles voz.
Y de otra de ellas Mónica Álvarez:
“El libro está muy centrado en las pérdidas gestacionales tempranas, pero hay aspectos que son perfectamente aplicables a las pérdidas perinatales e incluso más allá. Como la parte del puerperio, por ejemplo. El capítulo de Rituales también se puede utilizar en otro tipo de pérdidas, así como el de duelo (aunque hay cositas que están centradas completamente en la primera etapa del embarazo). Tengo una amiga que no vivió ninguna pérdida y se leyó La cuna vacía y está encantada porque aprendió mucho sobre pérdida y duelo. Yo creo que éste también es un libro para todos los públicos, porque, ¿quién no conoce a alguien que no haya pasado por ello? El tema recibe un tratamiento respetuoso, sin “amarillismo”. Cualquier telediario puede herir más la sensibilidad de alguien con sus noticias e imágenes que nuestro libro, escrito con sencillez, respeto y todo el cariño del mundo.”
Mimos y Teta estrena logo
Gracias Enric:
Dale la vuelta al “se te va a acostumbrar”…
Si preguntáis a los padres embarazad@s o recientes cuál es el consejo que más han recibido en lo que tiene que ver con el bebé, la mayoría os responderán lo mismo. A veces es el mismo consejo que ellos mismos dieron a otros padres antes en su situación. Lo dan igual personas con o sin hijos, jóvenes y mayores, madres y suegras…
¿Cuál será ese consejo que trasciende a pesar de las diferencias y pone a tanta gente de acuerdo??
¿Adivináis?
Pues sí… el típico de “No lo cojas que se (mal)acostumbra” (o malcría y todos sus derivados).
¿Será entonces esto una verdad universal dada la casi unanimidad que provoca?
Pues aunque lo parezca, no lo es y afortunadamente encontramos cada vez más libros, blogs, talleres, y profesionales varios dando argumentos que lo demuestran. En este blog tenéis mucho recopilado sobre ese tema en la categoría : “¿Es malo coger al bebé en brazos?”.
Pero pensando en ello y sin necesidad de acudir a la neurobiología, resulta que la prueba más evidente del error de ese “consejo” está en las propias palabras usadas.
Se usa la expresión “acostumbrar” pensando en que si llevamos al bebé en brazos le vamos a crear un hábito (malo, por supuesto… de hecho a veces se le denomina directamente “vicio”). Como si el bebé al nacer fuera una hoja en blanco y fuese a partir del día del nacimiento cuando empezamos a escribir en ella implantando en nuestro hijo hábitos y costumbres.
Me imagino que esa idea viene de la costumbre (;-) ) de considerar al bebé como persona una vez que nace y no antes… De hecho,en nuestro país y con nuestras leyes, para ser considerado como tal, el bebé tiene que vivir 24 horas tras el nacimiento…
. Esta creencia tan sin sentido (sobre todo para los padres que han sufrido la muerte de su bebé antes de transcurrir ese tiempo) está tan anclada que se perpetúa, aun sin saberlo, cada vez que se celebra un cumpleaños. Porque solemos contar la vida del individuo desde el momento de su nacimiento, aunque en realidad, un bebé que nace lleva ya una larga andadura en el camino de la vida.
Es evidente que la mayoría de la gente no se plantea el tema de este modo… pero el trasfondo está ahí. En otras culturas se calcula la edad contando desde el inicio de la gestación… y en leyes tan antiguas como la Torá hebrea la pena de muerte por asesinato (el ojo por ojo) también aplicaba si se causaba la muerte a un bebé nonato, equiparando el valor de esa vida a la de cualquier otra persona (Éxodo 21: 22, 23).
Cada vez más profesionales, con Michel Odent a la cabeza, investigan sobre la llamada “Etapa primal” que empieza en la gestación. Y nos cuentan cómo nuestras criaturas se ven afectadas por elementos y acontecimientos intra útero. Sabemos ahora que el bebé incluso “aprende” desde el vientre materno cómo es el mundo que le espera * (ver vídeo al final del artículo).
O sea que cuando un bebé nace ya tiene unos hábitos o costumbres adquiridas. No es un ordenador personal con la memoria vacía. Mucho antes del nacimiento su cerebro ya tiene gran cantidad de información almacenada y la mayoría de los mecanismos necesarios para vivir extra útero en marcha.
Así , quienes nos aconsejan que no los cojamos porque se acostumbran a los brazos lo que demuestran es, aparte de la extendida costumbre de dar consejos sin ser pedidos, una profunda ignorancia sobre los bebés y sus necesidades. Porque más bien es al contrario:
“No los soltamos que si no se desacostumbran”
Un bebé en continua compañía de su madre desde el principio de su existencia nace ya acostumbrado a ella, a su presencia, a su voz, a sus movimientos, y a sus emociones. Y espera seguir así por mucho tiempo, sobre todo teniendo en cuenta que ahora está en un medio totalmente hostil y desconocido. Su “costumbre” es ir donde va su madre, con ella. Llevarlo en brazos entonces no es sino una continuidad a lo que ya se hacía… No se va a acostumbrar… porque ya lo está.
Es esa cercanía la que les garantiza la supervivencia ( un bebé solo se muere) y la que le hace tener la suficiente autoestima para llegado el momento ir separándose de mamá. Unos pasos primero, unos metros después… unos segundos al principio… un rato más largo con el tiempo, unas horas…. y toda la vida cuando toca. Ese es el proceso normal. No vamos a acelerarlo por cortarlo de raíz, más bien al contrario. Si por querer comer el fruto antes, corto el árbol… me quedo sin fruto y sin árbol…
Sin embargo sí sucede al revés… bebés que al nacer no son cogidos, ni mecidos ni acunados. Mantenidos estáticos en cunas, hamacas y demás artefactos o transportados y mecidos fuera del seno materno, éstos, a base de negarles lo solicitado, sí llegan a acostumbrarse a estar solos, a entretenerse solos, a dormir solos, incluso a comer solos. Esos bebés son los mal-criados, porque criar así es criar mal. Porque criar a una criatura (valga la redundancia) es cuidar de ella en su totalidad, holísticamente, atendiendo sus necesidades y particularidades, no solo es alimentarla y mantenerla seca y caliente. Si no proveemos a nuestros hijos aquéllo que necesitan y esperan recibir (incluído el contacto continuo) estamos mal-criando.
Son estos bebés cuyos padres nos cuentan orgullosos lo “buenos” que son porque no lloran, ni piden brazos, ni reclaman atención. Que “pueden pasarse horas enteras entretenidos solos” nos cuentan sonriendo … como esperando que digamos: “qué bien lo has hecho”... Seguro que hay bebés que vienen así “de fábrica”… pero lamentablemente no todos los bebés tranquilos son tranquilos… muchos son bebés resignados. Resignados a ocupar, no su lugar por derecho… el de su costumbre, el que ha de ser, sino otro preparado aparte. Bebés a los que de tanto decirles lo buenos que son por no pedir que se les coja acaban creyendo que sí, que para ser buenos y aceptados y despertar la sonrisa de mamá y el aplauso de la vecina y la pediatra hay que ser no-demandante. Y ellos, nuestros hijos, obedientes y deseosos de complacernos como nadie, se convierten en eso… en bebés “buenos”.
Lo que sucede es que lo que hacemos con ellos en este periodo les marcará de por vida. La forma en que responden en la primera infancia será su patrón primario en la edad adulta. Y ese bebé que no se quejaba ni lloraba ni pedía brazos, que se conformaba con las migajas de contacto y compañía que se le quería dar puede convertirse en una joven cuyo novio maltrata, o en el empleado del que todo jefe abusa. Entonces, si somos los padres de estas personas no nos hará tanta gracia su no-demanda, su conformarse con lo que le dan aunque sea mucho menos del mínimo exigible. Porque la realidad es que lo que valoramos en un bebé no nos gusta tanto en un adulto.
¿Suena radical? Seguro que sí. Pero solo hay que preguntarse por qué adultos que conocemos preparados, capaces y valiosos tienen tan poca autoestima. Y si estos adultos acuden a un profesional para solventar sus problemas de inseguridad, os aseguro que no le van a preguntar por cómo les trata su novio o su jefe. Porque esa es la consecuncia no la causa. La causa está en los orígenes de la formación de la personalidad, en cómo ha aprendido ese individuo a ver la vida, si desde el plano de persona importante, escuchada, complacida y aceptada o desde el rol de sumiso sometido. Por eso todo el que se adentra en un tabajo personal de superación de traumas y/o conflictos acaba teniendo que remontarse a cómo fue criado.
Para los que somos adultos hoy , criados como lo fuimos ( con toda la buena fe del mundo pero seguramente con menos brazos de los que necesitábamos), solo nos queda saber que a pesar de todo, el ser humano tiene una capacidad de cambio y superación que puede hacernos remontar casi cualquier cosa :lo que se llama resiliencia.
Pero en lo que respecta a nuestros hijos, estamos a tiempo de ponérselo más fácil. De hacerles ver el mundo desde una mejor perspectiva, dándole más herramientas para ser felices y menos para curar traumas.
Así que a partir de ahora cuando alguien nos diga la frasecita de marras….Respondamos con la otra:
“No, no lo suelto que si no se desacostumbra”
Más info relacionada:
Enlace al vídeo con subtítulos en español y transcripción del texto
- “El cerebro del bebé” Sue GErhardt
- “La paz en el mundo empieza en el vientre de la madre” Evânia Reichert
- “La química del apego” Linda F. Palmer
- “Estrés en la infancia” Linda F. Palmer
- Entrevista a Boris Cyrulnik from Quindrop on Vimeo.
Entrevista a Boris Cyrulnik. Neurólogo, psiquiatra y psicoanalista. Profesor en la Universidad de Var y responsable del grupo de investigación de psicología clínica en el hospital de Toulon, en Francia. Autor del libro “Los patitos feos” y experto en el fenómeno de la resiliencia.
“El Porteo versión abuela” (otro ejemplo más de que no hace falta dinero para portear)
Por Mely, mamá de Dafne e Indira
Quienes me conocen saben que hablo muchas veces de que no hace falta hacer grandes (o ninguna) inversión de dinero para realizar lo que quieres. Sólo se necesita ejercitar un poco el ingenio y la imaginación. Probablemente ello lo tienen más fácil personas de otras generaciones en las que no se tenía al alcance todo lo que materialmente se quería, como mi padre, que se hacía coches con 4 latas de conserva y una caja de fruta, o mi madre, que sabía ver la magia en las pompas de jabón que salían de la pila de lavar de su vecina.
Por eso, personas como mi madre, a pesar de tener una hija que tiene varios fulares elásticos y tejidos, portabebés de medio mundo, bandoleras, etc… prefiere inventarse sus propios portabebés, véase el ejemplo de la imagen…
Por eso, personas como mi madre, a pesar de tener una hija que tiene varios fulares elásticos y tejidos, portabebés de medio mundo, bandoleras, etc… prefiere inventarse sus propios portabebés, véase el ejemplo de la imagen…
Sí, sí, lo estáis viendo bien. Se trata de un delantal vuelto hacia arriba complementado por un pañuelo de esos como otro cualquiera que nos ponemos al cuello, haciendo las veces de tirante sujetador del improvisado portabebé. ¡Premio a la originalidad de la abuela! ¡Esto sí que es una “edición ilimitada”!
“Indefensión aprendida” o la importancia de criar con un apego seguro
¿Por qué, frente a las dificultades, algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante?
¿Qué creéis que hizo a estos personajes tan diferentes?? Seguro que Hannah-Barbera los ideó así, pero si fueran de carne y hueso seguro que encontraríamos las razones de esas 2 formas de afrontar la vida en su infancia…
Por eso para quienes aún dudan de la importancia de criar a nuestros hijos con un apego seguro y sin violencia, os dejo un artículo y un vídeo…
Artículo de Kimsey.com.ar
Las personas tenemos un monólogo o discurso interno con el cual explicamos las cosas que nos suceden. Este discurso se denomina “atribución causal”, “estilo atribucional” o “modelo explicativo”.
Martin Seligman (1991) se preguntó por qué frente a las dificultades algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante. Y encontró que frente a las dificultades aparecían preferentemente dos tipos de atribuciones causales: el estilo optimista y el estilo pesimista.
Sus investigaciones muestran como las personas optimistas tienden a ser más esperanzadas y perseverantes, tener mejor autoestima y generar acciones más exitosas y, por el contrario, las personas pesimistas tienden a ser más desesperanzadas, tienen autoestima más baja y se dan por vencidas más fácilmente frente a la adversidad.
Cuando las personas, sobre todo en etapas tempranas de la vida, se han visto acorraladas en situaciones altamente aversivas ante las cuales no podían reaccionar o huir (como es el caso de los niños cuya familia les está brindando un patrón de apego disfuncional), aprenden a ser desamparadas. Es decir uno aprende a quedarse paralizado frente a determinadas situaciones aversivas, se aprende a ser indefenso. Sigue leyendo
Le cambiamos la cara al blog
Quienes me conocéis bien sabéis que no suelo regirme por los calendarios “habituales”… no soy yo de las de “año nuevo vida nueva”... creo que cada día es bueno para plantearse cambios y metas…
Más bien, como dirían mis compañeras de La Tribu 2.0 , Mónica y Erika, estoy en la fase de renovación de mi ciclo… así que he decidido cambiar un poco el aspecto del blog…
Espero que os guste… como siempre, se admiten sugerencias y recordad que al blog le dais vida con vuestros comentarios y compartiendo los post en las plataformas que uséis.
En este año hemos pasado de las 623.000 visitas… y eso que lo he tenido algo “bandonado”… a ver si durante el 2012 llegamos al millón…
Un besabrazo y os deseo una vida llena de Mimos ( y para quien quiera: Teta
)
Momentos especiales M y T
Lo más personal…
Lo más personal del blog, sin duda, son los textos de mis experiencias personales con la maternidad. Lo que he aprendido con mis 3 hijos: Iker, Altair y Mencía
Cuando el miedo no nos quita la alegría
Mis grandes traumas mis grandes maestros
Hacia lo salvaje: Relato de un parto soñado
Mamá “trabaja” conmigo




















































